miércoles, 20 de abril de 2011

Informe: el muérdago vence al cancer



El renacimiento del muérdago en el Siglo XX
Desde tiempos inmemoriales el muérdago se encuentra entre las plantas más misteriosas
que se conocen. Siempre se supo que tenía poderes especiales, sobre todo curativos.
Ya en el siglo IV a.C. el naturalista griego Teofrasto se refería detalladamente a éste en su
extensa descripción de las plantas conocidas en su época.

En el siglo I a.C. el poeta romano Virgilio crea la epopeya La Eneida, donde el muérdago
desempeña un papel de importancia. Por el sacrificio de la rama dorada, no sólo se concede
al héroe Eneas que descienda al averno, sino que halle el camino de salida sin sufrir daño
alguno y enriquecido con profundos conocimientos.

El muérdago gozó de especial estima entre los pueblos celtas, que a comienzos de la Era
Cristiana ocupaban extensos territorios en Europa y lo veneraban como panacea para todos
los males. Cuando los romanos desplazaron a los celtas la planta perdió su significado.
Si bien es cierto que en la Edad Media aún se la conoce como una planta de propiedades
curativas --no hay herbario que no se refiera a ella en detalle-- el conocimiento de su
misterio y sus poderes se va desvaneciendo paulatinamente y terminará siendo una más
entre las múltiples plantas terapéuticas con aplicaciones más bien generales.
Tan sólo en el siglo XX experimenta una suerte de renacimiento. Podríamos decir que es
en este siglo que surge plenamente.

Breve reseña histórica sobre la investigación del Viscum album (muérdago).
Rudolf Steiner es el primero en recomendar la aplicación del Viscum album al tratamiento
de las carcinomatosis. En 1904 lo cita por primera vez y en 1907 describe en forma más
detallada sus propiedades como planta venenosa y a la vez medicinal. En 1916 llama la
atención sobre la relación entre esta planta y el cáncer. Un año después, la médica Wegman
hace suya la sugerencia y con ayuda de su farmacéutico, elabora en Zurich (Suiza) el primer
preparado de Viscum album, que bautiza Iscar (Ixos=liga). En su primer curso para médicos
que dicta en 1920, Steiner describe los fundamentos de la relación entre el muérdago y el
cáncer. En 1926 el preparado a base de Viscum album desarrollado por él y Wegman recibe
el nombre definitivo de Iscador.

En aquel entonces, no se sabía cuál de los componentes del extracto de Viscum album era
el causante de la inhibición del desarrollo tumoral. El hito siguiente fue, por lo tanto, el
descubrimiento de la viscotoxina, realizado por Winterfeld en 1949. Vester (1968-1977)
logra el aislamiento y una descripción exhaustiva de un complejo formado por diferentes
proteínas del muérdago. Estas actuaban como citostáticos, o sea que impedían la división de
las células cancerosas y eran, además, estimulantes del sistema inmunológico. Esas
sustancias mencionadas del Viscum album y sus propiedades químicas fueron descriptas por
Hartmut Franz (Berlín Oriental, Alem) entre 1976 y 1992.

Por último, el Instituto Carus en Oeschelbronn (Alemania) adquirió fama por sus trabajos
de investigación sobre el Viscum album por sus propiedades inhibidoras de tumores
(contribución de Armin Scheffler).

Forma de aplicación.
Los medicamentos provenientes de Viscum album que tendrán aplicación en la terapia
del cáncer deben prepararse como soluciones inyectables. Se pretende lograr que el ser
humano intermedio restituya el equilibrio entre las potencias formativas del ser humano
superior y los procesos de configuración del ser humano inferir. Este criterio, basado en el
estudio general de la persona, se ve avalado por la experiencia de que los tóxicos del
muérdago desarrollan su máxima eficiencia si son inyectados. Por ser proteínas, estos
pierden efectividad en el ámbito del estómago e intestino a causa de los procesos digestivos.
Aplicarlas externamente, no serían reabsorbidas.

Bibliografía: “El cáncer y su tratamiento con la Medicina Antroposófica”
Dra. Michaela von Kilgelgen de Glöckler y Dr. Jürgen Schülhoz
Editorial Antroposófica Argentina 2000 – Te. Fax. 011-4766-1817
El Indio Nº 1837 – Villa Adelina (1607) – Buenos Aires – Argentina
Pje. Santa Cruz Nº 355 – Rosario (2000) – Te. 0341-4512544 - Argentina

Para mayor información
En las terapias para el cáncer y SIDA hay dos modelos conceptuales de tratamiento: 1)
Estrategia convencional. Para el tratamiento aplicando el concepto de que primariamente el
Cáncer es un problema localizado en un lugar del cuerpo humano y la terapia busca remover
el tumor de manera local.

2) Desde el ángulo de la medicina biológica, el carcinoma es el producto del desorden que
afecta por entero al individuo.

En el primero caso la terapia incluye cirugía, radiación, y agentes citostáticos y
quimioterápicos. En el segundo caso se trata de activar en el cuerpo humano,
específicamente el sistema de defensa (inmunidad) para acabar con las células mal
formadas.

La teoría biológica médica asume que el sistema inmunológico del cuerpo reconoce y
remueve las células cancerosas. En la base de esta teoría podemos entender lo importante
que es cuando se deprime el sistema inmunológico.

Fuente: http://www.pabluster.com.ar/default.shtml
Dr. Carlos R. Schliemann – Doctor en Medicina Molecular

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la información, pero si no me equivoco habeis colgado una foto de acebo, no de muérdago, Namaste

Fabricio dijo...

Puede ser, se que al Acebo le dicen falso Muerdago y a simple vista las hojas y los frutos son identicos. Igualmente lo importante acá es la información, el dibujito es decoración solamente.
Gracias por tu visita. Saludos