sábado, 16 de octubre de 2010

- Informe: si se mantiene ritmo de consumo, en 2030 se necesitará otro planeta

De no reducirse la demanda de recursos, no va a alcanzar para sostener el actual nivel de vida.
Así lo indica el informe Planeta Vivo de WWF, el más grande sobre huella ecológica.

La Tierra ya no da abasto con la creciente demanda de recursos.
Si se mantiene el ritmo de consumo actual, en el 2030 harán falta dos planetas para atender las necesidades de la población, y tres en el 2050.

En síntesis, la humanidad está comenzando a vivir más allá de sus medios ecológicos y por eso estamos utilizando la biodiversidad a un ritmo más rápido de lo que el planeta puede regenerar en un año calendario.

Así lo acaba de explicar el más grande informe sobre huella ecológica, denominado Índice Planeta Vivo (IPV), que el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) presentó hace un poco más de 72 horas, luego de dos años de ejecución.

El informe mide la demanda de la población sobre los recursos naturales de la Tierra y analiza la situación de las especies del mundo.

En este sentido, concluye que la salud de los ecosistemas ha disminuido un 30 por ciento.

Mientras tanto, la demanda de la humanidad sobre los bienes que provee la naturaleza está aumentando hasta en un 50 por ciento más de lo que el propio globo terráqueo puede sostener o reponer.

Es decir, hoy estamos viviendo como si, en lugar de tener un planeta, tuviéramos a nuestra disposición uno y medio.

Esto se explica como si una persona estuviera retirando de su cuenta bancaria más dinero del que los intereses le compensan.
En algún momento, ese dinero se acabaría.

De ahí que las organizaciones ambientales y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) estén haciendo un llamado para que el consumo actual se nivele al punto que la demanda de agua, alimentos cultivados, minerales y de carne animal, por ejemplo, sea similar a la que el planeta pueda restablecer cada 12 meses.

Entre 152 naciones, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Dinamarca, Bélgica, Kuwait, Estados Unidos, Canadá y Australia son algunos de los países con mayor huella ecológica del mundo. Mientras Afganistán, Congo, Bangladesh, Pakistán y Mozambique tienen el menor impacto.

"Los patrones desmesurados de consumo de las naciones más ricas dependen directamente de la extracción y agotamiento de los recursos naturales de las naciones más empobrecidas, comúnmente los territorios tropicales ricos en flora, fauna y minerales", explica WWF.

De los países de América, el que menos peso tiene para el globo es Haití. En Suramérica, el que más presión ejerce es Uruguay, al lado de Chile (puesto 50) y Brasil.

Colombia se mantiene en un puesto intermedio (87). Supera a Costa Rica y está al mismo nivel de Cuba y Guatemala, aunque por encima de los límites de lo sustentable, ya que tenemos un consumo cercano a las 1,87 hectáreas de recursos por persona, cuando el promedio considerado como sostenible no debería ser superior a 1,8 hectáreas.

De todas maneras, el promedio nacional no es comparable con otros que sobresalen por lo exagerados.

Por ejemplo, si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de Estados Unidos o de los Emiratos Árabes Unidos, se necesitaría una biocapacidad equivalente a más 4,5 planetas Tierra para poder mantener el consumo de la humanidad y el control sobre las emisiones de dióxido de carbono.

Contrariamente, si tuviéramos como referencia a India, la humanidad utilizaría menos de la mitad del potencial que tiene el mundo para sostener a sus 6 mil millones de habitantes, número que podría elevarse por encima de los 9 mil millones en los próximos cuarenta años.

Retos: reparar tierras y asegurar alimento
La Sociedad Zoológica de Londres y la Red Global de la Huella Ecológica dan algunas sugerencias para reducir nuestro impacto.

Aumentar biocapacidad, recuperando tierras degradadas y haciendo más productivas las tierras marginales.

Un cambio radical hacia el suministro de energías renovables o limpias, como la eólica o la solar.

La alimentación será el próximo gran reto mundial, porque deberemos controlar el consumo desmedido, abordar la malnutrición y asegurar el acceso equitativo a los alimentos. Será necesario reducir el consumo de carne y lácteos.

Y se incluye un tema geopolítico: disminuir las subvenciones para la energía, las pesquerías y la agricultura, que conducen a la sobreexplotación.

Emisiones han subido 11 veces

Carbono
Las emisiones de dióxido de carbono, por el uso frecuente de combustibles fósiles como el petróleo o el carbón, son, según el Fondo Mundial para la Naturaleza, las mayores responsables de que el planeta esté dirigiéndose a una catástrofe ecológica.
Nuestra huella de carbono, según los científicos, ha aumentado 11 veces en los últimos cincuenta años. La deforestación de los bosques tiene el mayor peso en este diagnóstico.



1 comentario:

Anónimo dijo...

es ironico no? los expertos del marketing finalmente han cautivado al ser humano colocando en su programacion mental el de consumir consumir consumir... y ahora resulta que la culpa es nuestra ja!

o por porque no se menciona que las grandes empresas de comida rapida-basura en defensa del capitalismo absurdo destruyen miles y miles de hectareas de zonas verdes para ellos poder tener su abastecimiento de carne, o que tal si decimos que Monsanto con sus semillas transgenicas de maiz, algodon y otras mas destruyen la tierra la cual es donde se producen los alimentos.

en verdad, este articulo expuesto en su sitio web es como un aplauso de pie al grupo Illuminati porque ha hecho muy bien su trabajo.

La pregunta final: luz o oscuridad, ese es el dilema