miércoles, 13 de enero de 2010

Frecuencias Amor y Miedo

La vida que percibimos a diario con nuestros cinco sentidos, ¿es en verdad la realidad? La física cuántica ha demostrado que el espacio y el tiempo son ilusiones de la percepción. Puede pensarse por tanto que no son realidad nuestros cuerpos si ocupan un espacio. Ernest Rutherford, realizó un experimento en Manchester, que le reveló la forma del interior del átomo. Los científicos se sobrecogieron al descubrir que el átomo es en su mayoría un espacio vacío. La pregunta vino sola: ¿Cómo es posible que este átomo vacío pueda formar el mundo sólido que nos rodea?

Una nueva simbiosis entre ciencia y espiritualidad nos dice que la verdadera conciencia humana no existe en nuestros cerebros. La disolución de nuestros cuerpos individuales, junto con la desinformación de nuestros verdaderos orígenes, ha manifestado la idea de que todos pensamos independientemente. Con este modelo, resultaría imposible explicar científicamente la telepatía, la clarividencia, los médium espirituales y otros fenómenos involucrados en la transferencia de información entre las fuentes, sin el uso de medios físicos de comunicación. Pero cuando uno concibe que existe una unión espiritual entre todas las cosas en el universo, y que todos somos parte de una inteligencia divina, ningún fenómeno es inexplicable. La materia vacía dentro de los bloques más básicos en la construcción de existencia perceptible, es maleable y moldeable a través de la intención. Esto significaría que la conciencia le da forma a nuestra realidad.

Parece difícil de entender, ya que se nos ha enseñado desde temprana edad a pensar tangible y racionalmente, dentro de un método de educación orientado al cerebro izquierdo y que tiene más efectos dañinos por la relevancia que se le ha dado. El cerebro izquierdo tiene que ver con la lógica, los detalles y los hechos, los patrones, la práctica, la ciencia y las matemáticas. Mientras que el lado derecho tiene que ver con las emociones, la toma de riesgos, la intuición, los símbolos, las imágenes, la filosofía y el sentimiento religioso. Con la presión deliberada de los gobiernos para controlar los programas educativos, generación tras generación, la juventud es enseñada a enfocarse únicamente en los hechos, figuras y números.

El efecto más perjudicial de ser alejado del pensamiento holístico –con el cerebro completo– hacia un estricto pensamiento de lado izquierdo, es lo que se conoce como la supresión de lo femenino. Todo género alberga ambas cualidades, masculino y femenino. No tiene nada que ver con el hombre o la mujer. Y esto es representado por el lado derecho e izquierdo del cerebro. Yin-Yang, negro-blanco, luz-oscuridad y cualquier otra dualidad. Uno y otro son vitales para nuestra salud física y espiritual. En el antiguo Egipto, la mujer era quien heredaba el trono, el hombre con quien ella elegía casarse, se convertía en Faraón. Esto era una representación de la tradición matriarcal inspirada en la diosa madre, que fue destruida para introducir una sociedad patriarcal dominada por el hombre y que desde entonces ha sido forzada en cada denominación.

Al suprimir lo femenino en cada sociedad, y aleccionar a la gente a pensar ajustadamente con el lado izquierdo de su cerebro, la habilidad natural del ser humano para sentirse terrenal, cósmico y lleno de energía personal, se perdió. Las tradiciones de los chamanes, brujos, magos, psíquicos y videntes de todo tipo, fueron ridiculizadas, prohibidas… Todas las religiones afirman que somos hijos de Dios y que la esencia divina está dentro de nosotros. Si uno elimina la representación humanizada de Dios y se comprende que no es más que la red espiritual que conecta todas las cosas, las escrituras religiosas pueden tener otro sentido. Nuestros cuerpos son los albergadores del espíritu para reunir experiencias para la mente superior. De esta manera la evolución es posible. Está comprobado científicamente que todas las especies están evolucionando en seres más complejos.

Cualquier conocimiento o recuerdo racial dentro de todas las especies, es comprendida por los recién nacidos de todo tipo, quienes saben automáticamente detalles específicos y características que la madre no tiene que enseñarles. Por lo tanto, cualquier conocimiento ayuda a cada especie a evolucionar naturalmente hacia organismos más complejos.

Lyle Watson asegura que fue un científico japonés quien observó el efecto de El centésimo mono en 1952. En esta observación descubrió que cierto porcentaje de simios aprendieron o desarrollaron una nueva característica. El conocimiento se convirtió en una habilidad natural en esa especie. Esto da testimonio de la conciencia colectiva entre especies. Lo Cal Gustav Jung llamó el inconsciente colectivo.

Todo lo que existe tiene una vibración natural. Desde los átomos hasta la inmensidad del universo. “Algo se mueve”, con estas tres palabras definiría Einstein la síntesis última del pensamiento humano. Para mostrar una simple conexión entre la Tierra y nuestros cuerpos, se puede echarse un vistazo a los puntos focales armónicos de nuestros cuerpos, mejor conocidos como chakras. Así como hay puntos focales armónicos en una cuerda de guitarra, los hay en nuestros cuerpos, siendo donde culminan nuestras vibraciones. En la filosofía oriental estos siete chakras son usados para traer salud y equilibrio a los cuerpos físico y espiritual.

Así que la existencia intangible de nuestra existencia, tal como son las emociones, forman parte de la verdadera realidad de conciencia más elevada. Si las emociones integran el mundo que no podemos experimentar con nuestros cinco sentidos, entonces, ¿Cómo es que somos conscientes de nuestras emociones? Lo que la mayoría de la gente cree que son sus emociones, no son las emociones mismas; lo que estamos experimentando es la manifestación física de éstas. El enojo causa disturbios en la psique que se manifiestan en el ego. Estas manifestaciones causan el incremento de los latidos del corazón, el aumento de la temperatura del cuerpo y genera muchas otras características físicas que representan enojo.

Así como la música de la radio es una manifestación física de una señal intangible de RF, la experiencia de nuestras emociones, es también la manifestación visible de una señal intangible. Se ha demostrado que las emociones tienen una frecuencia vibratoria. Es más, sólo existen dos tipos emociones que los seres humanos pueden experimentar, el miedo y el amor. El resto de las emociones son derivadas directa o indirectamente de estas dos.

El miedo, tiene una larga y lenta frecuencia vibratoria, mientras que el amor tiene una rápida y alta frecuencia. Para demostrar que la vibración es la fundación de la existencia, Hans Jenny desarrolló en los 40’s lo que se conoce como “Cymatics”, para demostrar que cuando las vibraciones del sonido pasan a través de un medio, hay un patrón fijo que la acompaña.

Cuando la frecuencia se incrementa, el medio se torna en un patrón más complejo. Esto es precisamente lo que le está sucediendo al planeta y a la humanidad. Existen 64 códigos posibles de aminoácidos en la estructura de nuestro ADN, compuestas de 4 elementos, Carbono, Oxígeno, Hidrógeno y Nitrógeno. Por lógica deberíamos de tener los 64 códigos activados dentro de la estructura de nuestro ADN. Sin embargo, actualmente solo tenemos activos 20. De todas estas posibilidades, parece que sólo 20 de estos códigos están activados en este momento, De ahí los 20 aminoácidos. Existe asimismo un interruptor donde esos códigos se sitúan y ese interruptor que los apaga y enciende es lo que llamamos EMOCIONES.

Esta es la primera vez que vemos el patrón de las emociones vinculadas física y directamente con el material genético humano. El MIEDO se comporta como una onda larga que toca relativamente pocos puntos en el ADN. Por lo tanto, un individuo que vive con miedo está limitado al número de “antenas” que tiene disponible; mientras que un individuo viviendo en el patrón del amor, cuya frecuencia es más alta con una onda más corta, posee muchos más sitios potenciales para codificación a lo largo del patrón genérico. Esta es la primera vez que tenemos pruebas de un vínculo digital entre EMOCIONES y la GENÉTICA.

Nuestras EMOCIONES afectan directamente la estructura de nuestro ADN, el cual a la vez forma directamente el mundo físico que experimentamos todos los días. Ahora entendemos por qué fue tan importante el estudio de los cuerpos astrales, la rotación y órbita de todo lo que forma nuestro universo, sirve de reloj para datar cambios y transiciones. Así es como los ancestros entienden que los cambios de los cuerpos astrales reflejaban los cambios de toda existencia.

El 21 de diciembre del 2012, es simplemente una transición natural de una forma de energía hacia la próxima. La evolución trascendental del hombre. Este día es conocido como el “Punto Cero”. Nuestro Sol, así como la Tierra, están perdiendo su campo magnético a medida que disminuye la rotación de la Tierra. Aunque es frecuencia de resonancia base, también conocida como “Cavidad de Resonancia Schumann”, se está incrementando de acuerdo con la secuencia predictible de la teoría (0,1,1,2,3,5,8,13,21…). A nivel celular, nuestros cuerpos reaccionan al pulso electromagnético. Los ancestros le llaman a esto “El Circuito Secreto”.

Las células reciben este pulso a través del cerebro, el cual a la vez recibe su pulso del corazón, quien recibe su pulso de la Tierra. Este pulso viene del Sistema Solar, que lo recibe a su vez de la galaxia y que por último viene del Universo. Todos compartimos, literalmente, una pulsación con toda la existencia. He aquí otro ejemplo de que TODO es UNO.


Roberto Trevilla

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