miércoles, 30 de mayo de 2007

La radiación cósmica devasta la vida de la Tierra cada 62 millones de años



Los rayos cósmicos serían los responsables de los cambios que se producen en el registro fósil cada 62 millones de años.

Cuando la Tierra se aproxima al extremo norte de la Vía Láctea queda sujeta a mayores dosis de radiación que causan graves daños en la biodiversidad.

Los científicos aseguran que nos encontramos a diez millones de años de ese punto.

Los rayos cósmicos generados en el extremo de nuestra galaxia han devastado la vida de la Tierra cada 62 millones de años, según investigadores citados por Nacional Geographic.

Los resultados ponen de manifiesto que la biodiversidad se ha visto enormemente influenciada por el movimiento del sistema solar a través de la Vía Láctea y por el movimiento de esta última a través del espacio intergaláctico.

Mikhail Medvedev y Adrian Melott, ambos de la Universidad de Kansas, presentaron su nueva teoría en un encuentro de la Sociedad Americana de Física.

La teoría ofrece la primera explicación sobre un misterioso patrón que se ha identificado en el registro fósil.

"Durante los últimos 550 millones de años, se producen cambios en el número de animales marinos cada 62 millones de años", según Melott.

Sin embargo, todavía no se había podido dar una explicación satisfactoria para este patrón cíclico.


Posibles explicaciones

Se habían aventurado algunas, como la actividad volcánica, los impactos de meteoritos y cambios en los niveles marinos, pero no se había encontrada una que pudiera justificar la regularidad del fenómeno.

Los científicos de la Universidad de Kansas descubrieron que las altas tasas de extinción coincidían casi perfectamente con excursiones "periódicas" de nuestro sistema solar fuera del plano central de la Vía Láctea.

"Excursiones al norte galáctico coinciden con caídas de la biodiversidad", dice Melott.

Durante esos períodos, la Tierra es bombardeada por elevados niveles de radiación cósmica.

La radiación puede dañar la biodiversidad causando mutaciones o produciendo cambios climáticos, según los investigadores.


Un largo circuito

Nuestro sistema solar viaja a través de la Vía Láctea en un circuito que se completa cada 225 millones de años.

En intervalos regulares, el sistema solar se mueve arriba y debajo de la porción central del disco que forma la Vía Láctea.

El sol alcanza la distancia máxima del plano central precisamente cada 62 millones de años -ahora nos encontramos a diez millones de años de ese punto-.

El disco galáctico, mientras tanto, se mueve a través del gas caliente que lo rodea a 125 millas por hora.

La nueva teoría sugiere que los rayos cósmicos se generan por medio de las ondas de choque producidas por la colisión de la zona norte de la galaxia con los gases circundantes.

Cuando el sistema solar se eleva por encima del plano central se acerca a la fuente de la radiación cósmica y al mismo tiempo disminuye la protección del escudo protector que forman los campos magnéticos en la porción central de la galaxia.


La radiación de los muones

La extinción de los organismos sería provocada por las elevadas dosis de radiación de los muones, que se producen al colisionar los rayos cósmicos con la atmósfera terrestre y que pueden introducirse bajo la superficie marina.

Estos cambios serían acompañados por modificaciones de la composición química de la atmósfera, por caídas en los niveles de ozono y por mayores niveles de nubosidad.


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