miércoles, 30 de mayo de 2007

Cromoterapia



La energía de la luz manifestada en colores fue empleada en la Era de Oro de Grecia, en el antiguo Egipto y en las antiguas civilizaciones de la India y de China. Sin embargo, en los últimos 10 años la tecnología utilizada se ha mejorado notablemente, los productos son más pequeños y más efectivos para lograr un respuesta más rápida y permanente. Además, gracias a los medios de información nuestro entendimiento de cómo y cuándo aplicar luz es mucho mejor.

El empleo adecuado del color como elemento curativo, antidepresivo, estimulante, regenerativo y mantenedor del equilibrio y de la armonía orgánicos - no es una moda o un culto ni fue inventada o descubierta recientemente. Ya era empleada en la Era de Oro de Grecia, en los templos de luz y color de Heliópolis, en el antiguo Egipto y fue venerada por las antiguas civilizaciones de la India y de China.

El conocimiento esotérico explica la cromoterapia como un sistema para curar las enfermedades y los desórdenes de los cuerpos mental, emocional y físico, lo que proporciona a cada uno la vibración que le falta a través de la energía de la luz manifestada por los colores.

Como se sabe, así como nuestros oídos captan el sonido de una cuerda vibrante según la frecuencia de su vibración, nuestros ojos son sensibilizados de acuerdo con la frecuencia de la vibración de la luz, lo que crea en nuestro cerebro la sensación del color. Las frecuencias más bajas nos dan la sensación del rojo y las más altas del violeta. Las frecuencias intermedias nos revelan todos los colores del arco iris. Las frecuencias más bajas que el rojo (infrarrojo) no son vistas, sino sentidas por nosotros como ondas de calor. Las frecuencias más altas que el violeta (ultravioletas), igualmente invisibles, producen un: efecto fuerte sobre los organismos vivos, pues son ondas de alta energía.

Para la ciencia esotérica, el sol, gran donador de energía y bienestar, es el foco central del poder de Dios en el sistema zodiacal y en los sistemas humanos. Las ondas de energía que provienen de el crean, sostienen y renuevan la vida en nuestro planeta y en todos los otros del Zodíaco.
Los mismos principios que mantienen la vida en el sistema cósmico, mantienen al hombre en su sistema macrocósmico.

Los ocultistas ven la vida como la esencia que actúa sobre y a través de todas las formas físicas, etéreas, astrales y mentales, en todos los planos de existencia. Y consideran que su proceso se puede acelerar o retardar por la acción del medio ambiente y de diversas circunstancias, así como por los esfuerzos del propio individuo.

De acuerdo con esa concepción, todo efecto sentido en el cuerpo físico tiene su causa ya sea en el cuerpo mental, ya en el emocional o en ambos. En otras palabras, su concepto de salud se basa en la creencia de que los pensamientos destructivos, los malos sentimientos y los actos nocivos establecen tendencias en los diferentes planos de la existencia y, con el tiempo, producen la enfermedad por autopropagación continua de sus vibraciones.

Para que la enfermedad desaparezca, se deben sustituir por pensamientos constructivos, sentimientos de amor y alegría, actos de ayuda - fuentes de la salud mental, emocional y física.

Al considerar ahora que todo pensamiento se expresa en vibraciones cuyos colores reflejan su calidad, se llega a la conclusión que cada persona matiza su propio universo por los colores predominantes de su carácter o de sus reacciones emocionales habituales. Por otro lado, esa teoría es corroborada en el terreno de la sicología que, al fundamentarse en la fisiología de la percepción de los colores, elaboró diversos tests de personalidad que son utilizados en la técnica de sicodiagnóstico.

Uno de los tests más conocidos es el de las pirámides coloreadas de Pfister, que al utilizar diez colores y 24 matices revela los diversos aspectos de la dinámica de los afectos, diferenciación emocional, entre otros, a nivel consciente, preconsciente e inconsciente.

Jacob Bonggren , en su libro Cromoterapia Esotérica, da algunos ejemplos de la relación existente entre los sentimientos, sus irradiaciones en colores, y las enfermedades:

1) la ira y la cólera, indicadas en el aura por el color rojo oscuro, causan apoplejía (afección cerebral con privación de los sentidos y del movimiento);

2) la ambición desenfrenada da al aura un color anaranjado sin brillo y provoca reumatismo;

3) el orgullo, que cobra el aura de anaranjado pardo, origina la artritis; 4) la codicia y la envidia confieren al aura una tonalidad verde oscura con puntos negros y ocasionan el exceso de ácido úrico;

5) la falta de entusiasmo y de interés se manifiesta en el aura por un color gris oscuro y engendra depresiones y enfermedades de la piel

6) la falta de ideales se hace representar por un tono rojo violeta, sin brillo que se manifiesta en forma de melancolía y tristeza, causando problemas respiratorios

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