lunes, 13 de agosto de 2007

¿Qué es El Cristo Interno?


¿Muchas veces, al usar la palabra "Cristo" nos recordamos inmediatamente del Amado Maestro Jesús que es universalmente reconocido como "el Cristo". Pero, ¿qué quiere decir Cristo? Para muchos (durante bastante tiempo y en varios lugares se ha enseñado este error) proviene de cruz y, por lo tanto, Cristo proviene de "crucificado" y se vuelve a identificar con el Amado Jesús. La palabra Cristo, no obstante, proviene del griego y originalmente quiere decir "lleno de gracia", "ungido" y esta es la verdadera razón por la cual "Cristo" se identifica con el Maestro Jesús, ya que él manifestó un estado de gracia, manifestó su Cristo, a tal punto que terminó identificándose con él.
Dios, nuestro amado Padre-Madre, es el Rey de la Creación, de la Vida, del Universo, y nosotros, que somos sus hijos, somos sus príncipes, no es casualidad (sino causalidad) que el Génesis diga "que somos hechos a imagen y semejanza de Dios" o que el Maestro Jesús haya dicho "sois dioses".
Es que somos de naturaleza divina, la semilla de la divinidad está en nosotros, en nuestro corazón, es el soplo del Espíritu Santo, el Yo Superior, el Maestro Interno: El Cristo Interno.
Jesús en su encarnación en Palestina hace dos mil años, decidió actuar como canal de su Cristo Interno, le dio plena libertad para transformar su vida - y la de otros - enseñó la Verdad "sólo la Verdad os hará libres" y permitió a su Cristo manifestarse. Todos podemos hacerlo si trascendemos nuestra personalidad que está llena de defectos tales como la ignorancia, el odio, la vanidad, deseos incontrolados, avaricia, etc. Por estas razones es que nuestro Santo Ser Crístico está revestido de una cápsula impenetrable que sólo se rompe cuando un ser humano empieza a conocer la Verdad. Cuando se acerca a lecturas o a grupos espirituales y cuando empieza a darse cuenta, creer y sentir que Dios está con él en todo momento.
Dice Rubén Cedeño que: "de la corriente de energías supremas de tu Yo Superior baja a tu cuerpo físico un cordoncito llamado el cordón plateado y entra por la cabeza entre el parietal y el occipital y cuando llega a tu corazón estalla en una llama triple, rodeada de una luz inmensa, blanca. Es igual a un sol. Y allí en esa llama triple están contenidos todos los aspectos de Dios; Voluntad, Sabiduría y Amor..."
Si todos llevamos estos tres aspectos primordiales de Dios con nosotros, no podemos negarles la posibilidad de actuar calificándonos negativamente, como ya lo aprendiste al leer la Ley de Mentalismo. Dios está contigo en todas partes, porque está dentro de tu corazón, eso, de uno u otro modo, lo enseñan todas las religiones.
No faltará, por cierto, aquel que diga que esas llamas o ese Cristo Interno no aparecen por ninguna parte cuando a alguien le abren el corazón para hacerle alguna cirugía o algo así, lo que ocurre es que nos referimos al Corazón Espiritual.
El don más grande es vivir reconociendo el Cristo Interno que tiene cada persona y, especialmente, el que está dentro de ti, es el Maestro que te ayudará y guiará siempre.
¿QUÉ ES EL CRISTO?
Es la expresión de esas tres condiciones, Conciencia, Inteligencia y Amor en sus más altos grados. Amor en su grado más puro. Es Voluntad Azul purísima, la de Dios mismo. Es Inteligencia Oro purísima, altisima, como Dios mismo. Es la Esencia de la Divinidad. Es todo lo que somos pero en la escala más alta, más pura, noble, buena y perfecta. Es la esencia de la Verdad. Es el patrón y diseño de la Voluntad de Dios para nosotros, cada uno.
Debemos meditar sobre esto todos los días. Al pensar en Él nos enchufamos, como quien dice, en el plano Crístico. Seguimos pensando en Él y a los veinte segundos experimentamos un paso como un escalón, nos sentimos más cerca. A los próximos veinte segundos lo sentimos, o lo comenzamos a sentir como una dulzura y como que algo nos eleva. A los terceros veinte segundos nos sentimos felices, que lo amamos y que Él nos ama. Si hacemos esto cada día nos pareceremos má a El diseño divino cada día. Nos hacemos más buenos, más puros, bellos, inteligentes, vivos y alertas. Pero recuerden también que Él tiene voz y oído. Que no es el mismo oído y la misma voz de nuestro cuerpo. Es un Ser unido y aparte al mismo tiempo. Unido a nosotros y aparte de nosotros. Por eso le podemos hablar y saber qué nos contesta.
Espero que habrán adelantado un poco en la comprensión del Cristo Interior, porque quiero que todos quemen el Karma antiquísimo que está cristalizado, y éste lo quema El Cristo, a quien Emmet Fox llamó "El Señor del Karma".
Hay el Cristo cósmico, y hay el Cristo individual, o sea el Ser Divino, Glorioso dentro de nuestros corazones, hecho de luz universal y creado por Dios-Padre y Madre. Este se desarrolla tal como semilla a través de 14.000 años de evolución. (En nuestra conciencia).
Este Ser Crístico es un Ser inteligente, viviente en cada uno de nosostros, y que está interesado en ti de lo que estás tu mismo. Durante millones de años te ha estado dando hasta el aliento, y te ha sostenido con la esperanza de lograr una oportunidad de experiorizar el proyecto divino que tienes tú en el plano de la Creación. Acepta esto ahora y deja que este Dios, a través de ti, cumpla Su propio patrón de perfección, Su maestría y dignidad, Su equilibrio y belleza, Su Armonía y libertad. Hagamos juntos la siguiente afirmación:
"YO ACEPTO AHORA LA VERDAD DE QUE POSEO UN SER DIVINO, GLORIOSO, QUE EN ESTE MOMENTO ESTÁ DESARROLLANDO Y TRAYENDO A MI VIDA Y A MIS SENTIDOS LA REALIZACIÓN DE MI PROPIA DIVINIDAD. AFIRMO QUE POSEO EN EL CENTRO DE MI CABEZA UN GANGLIO (CHAKRA) LLAMADO "FE", QUE GENERA Y PRODUCE TODA LA FE QUE ME ES NECESARIA, DE MANERA QUE NO PUEDO JAMÁS VOLVER A DECIR QUE MI FE ES INSUFICIENTE. SI TENGO A DIOS EN MÍ, SI TODO MI SER ES HECHO DE ESENCIA DE DIOS MISMO, DEL CUERPO DE DIOS MISMO, MI PADRE-MADRE, TENGO EN MI SER TODAS LAS CUALIDADES Y TODOS LOS ATRIBUTOS DE DIOS MISMO. GRACIAS PADRE QUE ESTO ES LA VERDAD ".
No hay sino un solo poder en el universo. Acepta ahora que la Presencia de Dios en tu corazón, que está más cerca que tus pies y tus manos, más cerca que el aliento que entra por tu nariz, porque es tu propia vida que te hace latir el corazón, esa Presencia de Dios que se llama "Yo Soy" es una e indivisible con el latido de tu corazón. Ponte la mano sobre el corazón, cuando medites, e invoca tu exquisita Prsencia para que guíe tu meditación.
Cada dos mil años el Maestro del Mundo manda a la Tierra un "Cristo", o sea un ser perfeccionado que desea encarnar y traer a la masa de humanos de esa era, la religión que conviene a ese aspecto de la evolución. Esa religión, en el curso de dos mil años se convierte en el estímulo espiritual de las masas encarnadas en ese momento. A medida que se iban sucediendo las eras de evolución, el Maestro del Mundo ha mandado nuevos Cristos, uno tras otro. Es lamentable que el Mismo Cristo no pudiera continuar a través de todos los cambios, ya que todas las religiones se han visto afectadas por resistencias, antagonismos y rebeliones que se han visto afectadas por resistencias, antagonismos y rebeliones que han sido provocadas siempre por la ola religiosa precedente, cuando sería maravilloso que ola tras ola añadiera su ímpetu, su fuerza a la próxima, haciéndose un gran crescendo en que toda la humanidad se pudiera encontrar cara a cara con su propia divinidad.
¡Hoy estamos al cierre de los ciclos de tiempo! Frente a la abertura de otro ciclo de dos mil años cuando la entrada del Rayo Ceremonial que así se le llama al séptimo rayo, comienza a hacerse sentir por las vidas. Este rayo será la religión de las masas.
El Cristo no es un cuerpo, es una conciencia. Ya saben lo que les enseñé, que las conciencias tienen vida e inteligencia. La conciencia crística o el Cristo nuestro existe porque en el comienzo de nuestra creación por el Creador, lo que funcionaba en nosotros era esa conciencia pura y bella. Ella ha quedado en las altas esferas, esperando que nosotros lleguemos a reunirnos con ella. Se llama el Cristo; y todos estos Cristos se dirigieron al Tribunal Kármico, que está compuesto por siete entidades de sabiduría; y le pidieron permiso para hacer presión en cada uno de nosotros; limpiándonos de todas las cristalizaciones para poder evolucionar rápidamente, quitando y barriendo del mundo todo lo negativo y estableciendo el reino de los cielos en la tierra lo más pronto posible, pues la tierra está en un peligro grande de destruirse por falta de luz como ustedes ya saben. La tierra está, en lo que llaman los maestros, un estado recalcitrante y es que los humanos no hacen caso, no quieren cambiar por más que hacen nuestros guías y seres de luz y los ángeles y nuestros Cristos están sufriendo, cosa insólita, como ustedes comprenderán. Ese es un estado de caos universal que amenaza. El tribunal Kármico primero dio permiso para que 2.000 Cristos hicieran la prueba. Somos diez billones de seres humanos entre los encarnados y los no encarnados que pertenecemos a la evolución humana y no más de tres billones están encarnados a la vez en la tierra. La prueba dio resultado y el permiso fue aumentado a 200.000, luego a un millón y luego a diez millones.


Extraído del Libro: Metafísica 4 en 1 de Conny Méndez

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